viernes, 17 de junio de 2016

EL ESTADO DE CALMA




Es el opuesto al conflicto, la paz es… el fondo del océano que se mantiene inmóvil, mientras en la superficie se desarrolla una gran tempestad. Paz es la firmeza de la corriente en su profundidad…

Hoy me encuentro en el Jardín de la Paz y desde este jardín… de mi corazón y mis manos emanan rayos de Luz que tocan la materia.
Cuándo encuentras la Paz que está en tu interior, cuando consigues ser el fondo del océano manso y hermoso, entonces, haz hallado la confianza, la fortaleza, la belleza de la eternidad en tu interior, en tu casa, en tu vida y en tu mundo. Existe un Paraíso, una tierra, un lugar en el que puedes soñar despierto, existe un sueño en el que puedes crear desde la integridad, la honestidad, un lugar donde todo es posible…, un lugar donde nada se oculta, nada es invisible. El pensamiento es manifestación, la manifestación es pensamiento y es instantáneo…, no hay diferencia, ni tiempo, ni lugar. El tiempo, el espacio es lo mismo es inmensidad…, es nada y es todo, es Aquí y Ahora.

La belleza está en la paz, en la intención, en la atención, la voluntad, la creatividad, la sabiduría…

Es necesario ver en nosotros donde ponemos nuestra atención…, mientras exista duda, inseguridad, temor, ahí no hay paz…, en la paz no existe dualidad, oposición, condición alguna…
Sólo se trata de Ser en todo instante…, no es hacer, ni dejar de hacer, es Ser sin compromiso, religión, política, creencia o personalidad. Es sólo Amor, es percibir sólo amor a cada paso, es escuchar amor con cada sonido, es ser belleza en cada poro y célula de todo ser vivo…
Es ser Abundancia sin límites, es tener las estrellas entre tus manos, es rodear a Gaia  con tus brazos, es surcar las galaxias con el pensamiento, es sentir el espacio en tu corazón y vivir no en una tierra limitada, imperfecta y cansada, sino en una tierra fantástica… que nos provee de todo lo que somos capaces de imaginar y no imaginar…, de una tierra más allá de la belleza, más allá de la luz, de una tierra que no es una tierra, sino el Hogar de un colectivo magnánimo y esplendido en su máxima Consciencia y Ser…
                                                                                        
                                                                             
La belleza no se puede explicar, no se pue-
de enjaular, no se puede atrapar, es libre y hermosa. No se puede comparar con nada porque la belleza es… todo aquello que sale del corazón, todo aquello que es amor y aquello que es auténtico y real, pero no tangible con las manos, pero si con el corazón. La belleza no tiene rival, competencia, no se puede catalogar, ni clasificar, por ello cada belleza es exclusiva y única, como cada ser humano…


El estado de calma es rendirte a la Vida…, sólo con amor, sin miedos, temor o conflicto. Porque ningún conflicto es la solución, ni la clave solamente es una lucha que no tiene fin sino abandonamos la guerra primero para con nosotros mismos, después para con la vida y los demás.
El estado de calma es la satisfacción y felicidad del corazón del corazón, es el renacimiento en la Nueva Vida. Es el consuelo que no tiene consuelo porque no existe tal palabra, tal concepto o idea. Es saberte... la Vida, es conocerte como... Fuente, es Vivir sin medidas…, dentro de la medida de la vida. El estado de calma es Ser la Luz... que alumbra la oscuridad, es conocer la vida fuera de la vida, allí donde la vida se integra con la Esencia, allí donde la Esencia está más allá de la densidad, de la dualidad y del conflicto.
                                                                   

Hoy desde el Jardín de la Paz doy a Luz…, el Corazón de corazones, la Luz de las luces, el Amor de los amores que rodean, abrazan, integran y transmiten Conocimiento, Sabiduría, Paz y Luz a la Esencia que Yo Soy, al Amor que Yo Soy y a la Paz que Yo Soy, para participar en la Creación y Expansión de la Verdadera Raza primigenia Humana.

Desde el estado de Calma que Yo Soy..., que ella os acompañe durante toda la vida…, y que podáis conocer la felicidad, belleza y abundancia de una vida en calma.

miércoles, 1 de junio de 2016

VOLVER A NACER.





El hombre nace a la vida material después del parto. El nacimiento es un hecho físico, pero también hay un nacimiento espiritual, un nacimiento no sólo de la materia, sino que existe un nacimiento más profundo que el sólo hecho de tener una forma o una imagen.


Nacer significa morir, pero aquel que no es nacido, aquel que no muere, ese también Es…
Nacer es estar en la forma…, nacer es sentir desde la forma y la ilusión, pero esta vida es ficción, es fantasía y está basada en una matrix holográfica de una realidad creada por nosotros mismos desde la ignorancia, la supervivencia y el olvido.


Nacer es una programación, es una realidad generada a partir de un olvido decidido de antemano..., es perder la noción de Quién Eres en Esencia, es aceptar que no eres nadie, para encontrar que eres Todo…, más allá de una forma, de unos conceptos y unas leyes restrictivas y opresivas autoimpuestos para crecer desde la ignorancia, de no saberte quién eres más allá de la materia y unos valores limitantes, sobre uno mismo y los demás.


Si nacistes en la materia, antes tuvistes que existir en la no materia, en la energía y la vida que no es vida…, sino Sentido, Conocimiento y Voluntad. Cuando naces no eres sólo materia sino voluntad de integrar, eres la sabiduría que está más allá de las estrellas y el espacio, eres crecimiento a partir del olvido y la abundancia de experiencias.
                                                                                  

Hay muchos testimonios de individuos cercanos a la muerte, que dicen haber vivido y sentido energías de seres con una gran luz, paz y amor. Estos seres somos nosotros mismos... más allá de la matriz, más allá de la realidad ilusoria de la 3D. Ellos dicen haber vuelto a la vida después de su experiencia cercana a la muerte, que no es tal muerte, sino cambio de vibración, cambio de estadio, cambio de consciencia y de sentido en todo lo que hasta ese momento era conocido o recordado. Estos individuos quedan marcados por esa experiencia, se vuelven más sensitivos, más intuitivos y hasta su forma de pensar, sentir y vivir cambia...


Podemos nacer de nuevo a la vida..., no hace falta abandonar esta que conocemos, sólo necesitamos estar dispuestos a confiar en lo que Somos... más allá de la forma, de la materia y de no temer las viejas historias, los viejos conceptos e ideas grabados en nuestro subconsciente.


Para nacer de nuevo debemos ser virgenes de pensamientos, creencias, ideas e historias... asumidas como reales. El miedo nos ha mantenido esclavizados, atados y  hemos menospreciado nuestra verdadera identidad, nuestra verdadero Ser…


No somos materia, la materia es parte de lo que somos... en esta realidad, pero no es nuestra esencia, no es nuestro origen, nuestra verdadera esencia.


Somos consciencia, virtud, conocimiento, éxtasis. Nuestro origen no se remonta a nuestro árbol genealógico, no se remonta a una historia más o menos reciente. Nuestro Origen tiene que ver con el Latido del Universo..., tiene que ver con atravesar experiencias, historias y barreras, Somos Conocimiento... más allá de una forma, un concepto y una emoción, somos consciencia.


Dios, la Fuente es pura vibración, pura Luz y pura conciencia. Nosotros como sus herederos llevamos y somos parte de todo esto y mucho más que no conseguimos  ni imaginar.


Nacer de nuevo es dejar de ser... una idea limitada, dejar de ser un concepto mezquino, una realidad restringida... Nacer de nuevo... es saberte creador de tu vida, de tu mundo, de tu historia y hasta parte de todo lo que existe a tu alrededor y más allá de lo que concibes como espacio, universo y vida.


Nacer de nuevo es no aceptar otras reglas que no sean las del latido de tu corazón,  las de tu consciencia, las de tu Ser, nacer de nuevo es morir a los demás, para vivir para ti, por ti y en ti, porque tú eres Uno... con cualquier consciencia, con cualquier vida... Es no conocer problema, obstáculo, condición o circunstancia que te haga desistir de encontrar en tu interior aquello que has buscado fuera... Es no ser más que abundancia, sabiduría, paz, confianza, amor y luz para ti, por ti y en ti, porque en ti está la Unidad, la Fuente.
                                                                                                  

Volver a nacer es no creer en la muerte porque no existe..., volver a nacer es desaparecer del miedo, la duda, la limitación y el encierro porque no sabes su significado. Volver a nacer es volverte inocente, transparente, simple porque lo natural es sencillo y fácil, es no tener pasado, presente, ni futuro porque es lo mismo, existimo en todo espacio, todo tiempo y en toda vida, somos la vida que no es vida porque nunca dejó de existir, somos la muerte que no es muerte porque nunca desaparecimos y a la vez siempre estuvimos desaparecidos más allá de una forma.


Para volver a nacer sólo debemos Ser…, en todo momento y espacio, sin principio ni final, sin origen ni fin. Ser lo Que Yo Soy Aquí y Ahora y Siempre.


Ninguna muerte, ningún final acaba con la energía…, ella sólo cambia de estadio. Nos creímos la muerte, tememos la muerte y la rechazamos, nos creímos sólo la materia y su descomposición y cambio nos asusta.

Volver a nacer no a la materia..., no en la materia sino en la energía, en la esencia, en la luz que todos somos, esa es la meta, ese es el aprendizaje..., ese es el juego que vinimos a resolver, que vinimos a clausurar con nuestro despertar, con nuestra ascensión y evolución desde una dimensión inferior y dual. Una vez que despertamos, que ascendemos no hay muerte, no hay nacimiento sino que Somos la Vida y la misma Existencia... que no conoce límite, concepto, fragmento, condición o juego.