sábado, 6 de agosto de 2016

RESPETO MI LIBERTAD Y LA DE LOS DEMÁS.




Daniela Florencia dijo: “ El amor no tiene rey, ni obedece a ninguna ley “.


Hemos crecido y nos han educado con un sentido del “ deber ”, nos enseñaron a vivir desde un sentimiento de obligación, de hacer o sentir tal cosa, esto nos ha provocado un profundo sentimiento de culpabilidad,  desde aquí hemos crecido sintiéndonos incompletos, parciales, insuficientes y con necesidades mentales…


Las necesidades son producto de la supervivencia, del deber, de tener que… por compromiso, obligación o carencia, las necesidades nacen de un sentimiento de carencia física, mental o material. Las necesidades mentales han sido creadas por compromisos, reglas y por un deseo de controlar los movimientos de la vida, no se basan en el nuestro instinto, como en los animales.


La obediencia habla de una época basada en el honor y el respeto a un mundo exterior donde hay superior e inferior, bueno y malo, el honor es para con nosotros, la lealtad es a nuestro verdadero ser y naturaleza primaria de amor y luz. Solo desde el respeto a mi libertad puedo ser capaz de respetar la libertad de los demás...
Si existen obligaciones no hay libertad ni físicas, materiales o mentales, las obligaciones mentales son: dependencias o apegos morales que nos restan independencia. Las obligaciones las hay de todo tipo: físicas, morales, materiales, económicas, familiares, políticas, religiosas, de poder, de mando. Obediencia, obligación implica deber, deuda, dependencia, servilismo, bien por propia voluntad o por voluntad ajena, pero nunca habla, de igualdad, de compañerismo, de solidaridad, de amor…


El amor no conoce deber..., cuando amas a alguien o algo, no lo puedes hacer por deber, por obediencia, obligación o  por miedo sino sólo por amor, placer, felicidad y se hace de forma natural y con alegría. Cuando haces algo desde el deber o la obligación no es Amor..., no produce satisfacción ni  felicidad.


La obediencia utiliza la jerarquía, la clasificación marcando  diferencias de algún tipo: económico, social, religioso, político, espiritual, etc... Yo entiendo que si cada uno y todos fuésemos capaces de mantener en orden nuestro mundo interior, nuestras emociones, sentimientos, pensamientos, mente y además fuéramos respetuosos, responsables, ordenados, conscientes de quiénes Somos y de quienes son cada uno de los demás, no tendría lugar la  obediencia..., el control, el miedo; no sería necesario las reglas, las leyes, los límites, no harían falta las fronteras, los países, la segregación de ningún tipo.
                                                                                

El hombre es Amor y en el amor no puede existir ningún deber, ninguna obligación… a nada a nadie, el Amor no es ninguna deuda..., ninguna obediencia..., ninguna represión, sino más bien Respeto, igualdad, solidaridad, abundancia, Es Vivir no sobrevivir…, el Amor es dulzura no imposición, es Paz no conflicto, es Igualdad no diferencia, es Entrega no esfuerzo, es humildad no soberbia, es equilibrio no desequilibrio, es Respeto no obediencia, es luz no oscuridad.


Cuando obedecemos no tomó en cuenta mi Libertad..., no empuño mi Derecho de Libertad…


El hombre por naturaleza y origen ha crecido y evolucionado buscando su libertad..., pero para ello debe cambiar conceptos, creencias, reglas y su forma de vida basada en la supervivencia. El ser humano no puede alcanzar su auténtica libertad mientras siga obedeciendo leyes que le privan de ser muchas veces coherentes su interior con su exterior. La única obediencia que el hombre debe es la del Amor... por aquello  Es, que hace, quiere o desea, siempre desde el respeto, la humildad, la sencillez a él primero…, y después a los demás.


Gandhi dijo: “ Podrán golpearme, romperme los huesos, matarme, tendrán mi cadáver pero no mi obediencia...


No podemos atender primero el exterior y olvidarnos de nuestro interior, no podemos obedecer reglas, leyes, conceptos, creencias que no tienen en cuenta nuestro verdadero sentir, que anteponen y crean diferencias, desigualdades, que clasifica y justifican las diferencias y la separación. La verdadera Libertad se basa en la comunicación sincera de nuestro interior sin restricción, miedo o lealtad  a nada ajeno a nosotros y después se refleja a través de nosotros en nuestro exterior...


El respeto, el orden, la paz y el amor estas son las Auténticas leyes a las que debemos obediencia…, no hay ninguna jerarquía, no hay ningún Poder ajeno a nosotros, es decir, cualquier ley o regla impuesta desde el exterior, o auto-impuestas desde el interior está basada en las diferencias, las injusticias, la comparación y el control, esto significa que en nuestro interior no hay orden y que nuestro exterior sólo es el reflejo de nuestro interior.


Día a día vemos violencia, caos desorden en el exterior, pero también en el interior, decimos el mundo está loco, sentimos miedo, dolor, vergüenza, nos dejamos arrastrar entonces por estas bajas emociones y llevamos nuestro interior a la confusión, al desánimo y la desesperación. Esta no es la forma de encontrar la felicidad, ni nuestra libertad, la libertad se encuentra a través del reconocimiento de nuestro interior y del respeto total... del exterior y de todo aquello que constituye la vida y la existencia en nuestro mundo, universo y espacio.

La violencia exterior es fruto de la violencia interior, de la confusión, del miedo, la duda, la inseguridad en nosotros mismos, entonces, es esto lo que manifestamos en el exterior, en nuestra vida y mundo.


Ninguna violencia exterior existiría si cada uno de nosotros fuéramos dueños de nuestra vida interior, de nuestras emociones, sentimientos y pensamientos porque eso sería lo que viviríamos fuera, pero entregamos nuestro poder, nuestra voluntad a la materia, a creencias, ideas, pensamientos, conceptos, límites, a los demás, desde aquí entramos en conflicto, en dolor, negación y enfermedad…


Para ser libre primero debemos librarnos de todo aquello que es ajeno a nuestra primera esencia, a nuestro origen antes de estar programados para obedecer, para el deber y para no ser auténticos...


Hay muchos tipos de libertades, pero sólo existe una verdadera libertad... que es la que se basa en Ser leales a nosotros mismos..., sin importar el exterior. Puedes ser libre económicamente o material, pero puedes ser un esclavo de tu mundo interior, de tus miedos, de tu inseguridad, de tu dolor, así jamas sentirás la libertad de la verdadera felicidad, basada en tu autonomía y el respeto a ti mismo. Puedes estar libre de enfermedad física, pero tu mente puede estar atrapada en un mar de miedos, conflictos, culpas, entonces enfermará tu mente arrastrandote a la ansiedad, estrés, depresión y la falta de confianza.


Sin embargo, quizás no seas libre económicamente o  tengas un problema de salud, pero tu interior está en calma, no tienes miedo, no dudas y eres consciente de tus problemas, entonces, nada de lo que te suceda fuera puede moverte de tu Libertad Interior…, confías, estás seguro, vives lo que te toca vivir sabiendo que todo cambia, que nada es eterno en 3D y 4D, y pase lo que pase no entregas tu poder a nada de lo que suceda a tu cuerpo o materia, no te identificas con la materia, con el ego, con la persona, ningún apego, ningún sufrimiento o privación te roba la libertad de saberte dueño de tu energía..., no le das el poder a ningún sufrimiento, miedo, culpa, obligación, carencia, sino que entregas las deficiencias, las privaciones a la luz, al amor, a la verdad de conocerte mucho más allá de cualquier concepto..., límite o energía-pensamiento discordante y no acorde con tu Ser perfecto y armónico...


Cuando eres libre de obediencia, de deberes, de obligaciones, cuando encuentras tu paz interior, cuando ningún conflicto, duda o miedo conoces, entonces te has librado de toda atadura, de toda imperfección, de todo límite y de todo aquello que no eres tu en Verdad..., que no es el Hijo de Dios que tu Eres…, que siempre has sido pero que olvidaste hace mucho, mucho tiempo...


Yo hoy elijo la Libertad del Ser..., libertad para decidir, pensar, sentir y vivir desde el amor, la luz y el ejercicio y la práctica de Yo Soy El Que Yo Soy…
A nadie debo obediencia, a nadie le entrego mi poder y mi luz...

miércoles, 3 de agosto de 2016

¿COBARDÍA O GENIO?





Jacinto Benavente dijo: “ el genio triunfa siempre..., el que se deja vencer no fue nunca un genio”.


El hombre ha perdido el sentido del Valor, de la creación, del saber y el de confiar plenamente en su intuición, en su corazón y en su Verdad... Se ha dejado arrastrar hacia la zona de confort, la zona de seguridad aparente, pero no existe tal seguridad, no existe tal inmovilidad, el mundo y la vida es continuo movimiento, la vida es infinidad de experiencias, es continuo cambio... Querer mantenerse seguro y estable es síntoma de inmadurez; la seguridad real, concreta y verdadera debe de suceder desde el interior, es decir, toda seguridad exterior es momentánea y efímera...
Esta vida está creada para aprender desde las múltiples experiencias, desde la diversidad, esto implica movimiento continúo en el exterior y nuestro reto es superar estos movimientos sin miedo, ansiedad, angustia, desesperación..., debemos ser como el camaleón que cambia de color, que se camufla, que se adapta a cualquier entorno, a cualquier ambiente y al igual que el debemos hacerlo con toda naturalidad, sencillez y paz.


Aquel que se conforma con la vida, con una situación, aquel que no es capaz de asumir los retos de su vida, que teme los cambios, que no es capaz de moverse por no perder aquello que tiene, o que cree tener, o por miedo a lo desconocido, a qué sucederá si…, aquel que no afronta, que no es capaz de decidir por sí mismo, que no actúa según su verdadero sentir, que no es capaz de tomar iniciativa, que no arriesga, que no confía en el mismo y acepta sus convicciones, su situación, su vida, su verdadero sentir de las cosas, que no se cree capaz..., que no es capaz de moverse de aquel lugar que le aporta comodidad, o conciencia de conocido, ese no es capaz de Vivir consigo mismo..., de sentir su valía, de amarse a sí mismo, sino que cree y acepta la aparente felicidad o seguridad del otro, él está perdido..., él no sabe dónde está, qué quiere, el va de lado a lado, no es capaz de asumir el control de su propia vida y mundo…, basa su felicidad en la felicidad de poseer, de tener y la deja escapar,pierde el respeto a si mismo y que lo que él es verdaderamente..., entregando una ficticia felicidad basada a la justificación y a una relativa seguridad, que sólo es felicidad disfrazada
                                                                     

El genio es aquel que se conoce, que es capaz de saber lo que quiere y ir a por ello..., sin miedo, sin tiempo, ni lugar, es decir, el vive para lo que él es, para lo que él quiere hacer de su vida, es capaz de sobresalir haciendo lo que le gusta, es capaz de distinguirse porque rompe las barreras comunes, él no flaquea, no pierde ilusión ni su pasión, con cada obstáculo y reto él se crece..., el se anima porque sabe a ciencia cierta que cuanto más difícil, cuanto más tarde en lograr su objetivo, más grande será su conquista…
Aquel que desiste, aquel que se rinde, que se da por vencido, ese primero no sabía lo que quería, segundo se deja arrastrar por cualquiera fuera de él y lo que es más importante no se ama lo suficiente..., no se acepta, le ha dado su poder a los demás, a las circunstancias, al exterior.
La vida no está hecha para los cobardes,en la vida no podemos dejar nuestra responsabilidad a los demás, y la responsabilidad no habla de culpables, ni de víctimas sino más bien de conocer nuestros derechos, nuestras cualidades, habilidades y sobre todo de conocerse a sí mismo, para desarrollar y crear la vida, su vida y su mundo. No importa cuantas experiencias tuviste, no importa cuanto tiempo tardaste, no importa si acertaste o te equivocaste, lo único que importa es si te sabes creador de tu vida y de tus experiencias.


Ningún científico, inventor, filósofo, artista, genio lo ha sido por cobardía..., por miedo sino todo lo contrario, es decir, han tenido que atravesar cualquier reto, miedo, dolor y han ido más allá de lo conocido, de la zona de confort.
El genio jamás se dejó vencer por los demás, jamás dio más crédito a los demás que a él mismo, ninguna derrota, ninguna batalla lo hizo desistir de su empeño. Él aprendió de sus errores, de sus fracasos y los aplicó en su creación…, todo genio jamás fue la media, jamás intentó copiar, sino que se sintió diferente, fuera de lugar y buscó su porque, buscó su origen...


El ser humano ha aprendido y lo han educado para moverse entre unos parámetros, nos han hecho condicionados, nos han coaccionado y hemos cedido, nos han programado para no movernos de unos límites, realmente esto no es el ser humano..., porque el hombre es Poderoso, es Creador, es una especie privilegiada capaz de mover, de hacer girar y cambiar su vida, mediante la toma de conciencia, a través del despertar de sus sentidos, de su intuición, de salir de los límites, de atravesar su propia idea de quien es, de donde está y para qué está…


El hombre es un genio por naturaleza, es Grande por nacimiento y es Especial antes de nacer, porque antes de su nacimiento ya Era..., antes de ser consciente ya Existía y antes de existir ya era Consciente…, no en la forma sino en la Energía y en Conciencia...


El ser humano comienza a recordar, comienza a verse mucho más íntimamente que hasta ahora, su curiosidad a dado un giro hacia su interior, conócete a ti mismo y sabrás de lo que eres capaz…
No temas, no dudes, no desconfíes de ti, cree primero en ti, confía primero en ti, aprende primero de ti, estudiate primero a ti y así irás borrando el Olvido de quien no Eres..., así empezarás a recordar Quién Eres Realmente..., dónde estás y porque estas..., así volverás a ser el genio que siempre has sido, así nadie más que tú será el dueño de tu vida, nadie más que tú manejara tu vida, ni tú volverás a darle tu poder a nada o nadie que no sea tú...


Ninguna cobardía, ningún escondite, ningún tiempo es lugar para el hombre... El hombre debe tomar las riendas de su vida, debe de ser coherente en todos los sentidos, en todos los aspectos, es más él no debe nada..., sólo se debe a él  mismo... su felicidad, su coherencia, su amor y la humildad de reconocer que nadie ajeno a él es el autor de su vida y mundo...


Ninguna cobardía trae paz al corazón..., ninguna cobardía nos enseña a ser mejores…, sino que nos arrastra al resentimiento, la ira y hasta el dolor, nos atrasa en nuestro crecimiento y evolución, porque aquel que es capaz de amar y sentir de verdad ese es valiente..., él es un genio, el amor le da fuerzas, le da alas, valor, le hace crecer…


¿Cobardía o Valor?
Elijo el Valor, el amor, la responsabilidad, la facilidad y la tranquilidad de saberme creadora, autora y autodidacta de mi vida, de mi espacio y de mi mundo.
Elijo el Valor del amor, el valor de la vida, el valor de decidir que quiero hacer, donde quiero estar y cómo quiero vivir.
Elijo la libertad de estar donde quiero estar, elijo vivir como quiero vivir, sin importar cómo piensen, sientan o actúen los demás.
Elijo amarme tal cual soy sin importar cuando o como me equivoque o cuanto, sin importar quien aprueba los actos o no, elijo ir más allá de cualquier frontera, de cualquier límite, porque ningún límite es lo que Yo Soy, porque ningún límite me hace más Feliz, los límites son eso límites… y sólo sirve para hacerte creer incapaz, insuficiente y ajeno a tu vida...
Yo elijo la libertad de ser auténtica, de ser coherente en mis pensamientos, palabras, actos y vida.


Yo Soy la libertad del que no tiene miedo, porque fui más allá y lo atravesé..., el miedo me sirvió de incentivo, lo traspase porque conocí y aprendí que el miedo lo tiene la persona o el alma, jamás el Espíritu...


Antes que materia somos energía, la energía no se puede atrapar, no se puede tener encerrada...
Cualquier carencia de responsabilidad, de asumir nuestros retos, actos o vida es un acto de cobardía..., es una ausencia de auto-conocimiento interior, de amor y confianza en uno mismo, así jamás seremos el Genio de nuestra vida, cualquier genio aprendió antes a ser  
un maestro en su interior y en el exterior un revolucionario que ganó la guerra a la personalidad, al ego, a la sociedad y a la vida, él fue más allá del miedo, de lo conocido y del mundo exterior...