domingo, 11 de junio de 2017

LA PAZ ES… LA FUERZA!!!.




Einstein dijo: “ la paz no se puede mantener por la fuerza..., solo se puede conseguir por el entendimiento “.

Son tiempos excepcionales y difíciles, el hombre está viviendo una catarsis generalizada..., contemplamos a nuestro alrededor todo tipo de violencia, abusos y desastres, estamos rodeados de conflictos, enfermedades, juicios y desorden, día a día comprobamos la decadencia de un mundo basado en la supremacía y el poder de unos sobre otros, ya sea a través de la violencia, el abuso, el control o el miedo…

Conocemos y vivimos rodeados de guerras, vivimos rodeados por el caos, los conflictos, luchas,  injusticias y la enfermedad y hemos reaccionado a todo esto con agresividad, ira, rabia, violencia, dolor y resentimiento, así nos hemos sentido vulnerables y a veces, indefensos ante el mundo.

La verdad es, que ninguna reacción exterior puede hacernos sentir mejor..., que ninguna acción desmedida o justificada es la solución..., la única forma de alterar el curso de los acontecimientos es..., a través del recogimiento interno, a través de nuestra verdad y de nuestra paz interior…, aquella paz que es independiente del exterior, de las circunstancias y de las apariencias...

El Amor, la Paz y la Luz no necesitan de justificación..., de razonamientos, de juicios, ellas Son… por sí solas…

Cuando logramos la calma... de nuestros sentidos, emociones y razones..., entonces, podemos lograr nuestro equilibrio exterior, para ello es indispensable salir del mundo de las ilusiones, del mundo del conformismo, la comodidad y del sufrimiento...

El ser humano creó su propio infierno..., aprendió a actuar de una manera determinada para controlar su exterior..., así poco a poco fue olvidándose y creyendo que solo era una fachada, una imagen externa…, dejamos de escucharnos, de sentir quienes éramos en verdad..., perdimos nuestro verdadero origen, ignoramos nuestra verdad…, delegamos nuestra paz..., en la satisfacción de los deseos, los instintos, el bienestar y el poder exterior, nos creímos responsables solo del bien y del poder material, olvidándonos de nuestro bienestar interno...

La Paz no conoce de bienes..., el orden interior no sabe del bienestar externo…, la Paz exterior solo es producto de la satisfacción de los instintos, y los instintos no conoce de paz sino de satisfacción momentánea y efímera...

El hombre perdió su fuerza y su poder... al abandonar su Verdad..., al olvidar su responsabilidad para con él..., el ser humano delegó su paz en beneficio de la comodidad y el conformismo...

La paz debe ser nuestra prioridad, nuestro equilibrio interno debe ser nuestro camino..., la paz exterior solo puede ser resultado de la paz de nuestro interior..., porque toda paz exterior solo es fruto de la satisfacción momentánea de deseos y necesidades efímeras.
Para alcanzar la Paz... es indispensable lograr el dominio de nuestra Verdad…, de nuestro Origen y de nuestro Reconocimiento...., solo a través de la aceptación e integración de nuestra responsabilidad para con nosotros, lograremos el equilibrio... tanto interno como externo..., entonces, ya no importará que sucede en el exterior, no importa el mundo que nos rodea, porque a través de nuestra paz interna somos capaces de alterar nuestro entorno.

La Paz es producto siempre del Amor…, de la confianza en quienes Somos… y de la Sabiduría que nos conecta con nuestra Esencia Primigenia…

La Paz es esa Fuerza que no conoce de razones, motivaciones o circunstancias..., la Paz es un Derecho y una Responsabilidad... para con nosotros, la Paz es un espacio... que no conoce de restricciones, motivaciones o causas..., la Paz no es ningún objeto, ningún sujeto, ningún control..., más que aquel que deriva del Conocimiento de quienes Somos y de donde provenimos…

La Paz es esa Fuerza capaz de poner en movimiento al mayor de los enemigos..., es ese motor capaz de generar la mayor de las energías para derrotar cualquier acción/reacción fuera del amor…, porque ella no se detiene..., no puede ser destruida…, cuando alcanzaste la Libertad... del mundo de las formas, del mundo de la materia…

La Paz no la puedes buscar en tu exterior..., no puedes querer conquistarla a través de mentiras, vanidades, apegos y movimientos desmedidos, sino solo y a través  de la auto convicción y confianza en quien Eres… y lo que Eres.
La Paz Real... no puede devenir del desconocimiento, la ignorancia o el olvido..., ella Es… sin miedo, ni cobardía..., ella solo puede existir a través de tu Amor y de tu Luz…

La paz debe ser el motivo y la acción de cada día…, la paz es ese espacio donde no tiene cabida ningún dolor, desesperación, duda o apego..., es ese lugar que no es un lugar, sino un Estado..., un Espacio... ajeno a toda creencia, idea y pensamiento, que está más allá de nociones y conceptos...


Cuando conoces la verdadera Paz…, cuando alcanzas ese estado, no puedes vivir desde otro lugar..., no conoces más Verdad que la Paz y la Confianza en el Amor y en lo que Eres..., más allá de toda contingencia, conflicto y sufrimiento...

lunes, 5 de junio de 2017

LA RAZÓN DEL ALMA.



 Carl Jung dijo: “ la gente podría hacer cualquier cosa, no importa cuán absurda, con el fin de evitar enfrentar su propia alma “.

El hombre teme mirarse al espejo..., el ser humano rehuye mirarse sin máscara, sin las mentiras que inventó para creerse alguien..., hemos jugado a creer que lo importante en la vida era tener una imagen acorde a unos cánones, a un estilo vida más o menos aceptados por la sociedad, hemos creado unas conductas basadas en el juicio, la comparación, el valor adquisitivo, profesional, económico y social, así hemos relegado nuestra independencia, nuestra Libertad y nuestra Verdad...

Nos hemos dejado arrastrar a la zona de confort y a la comodidad de lo conocido, hemos invertido nuestra paz, nuestra armonía y nuestra autonomía en conflicto, ansiedad y dependencia...
Delegamos nuestra verdad en la razón de otros..., hemos convertido nuestro conocimiento en el conocimiento de los demás..., hemos sacrificado nuestra alma por las apariencias, la comodidad y el bienestar exterior...

Mientras el ser humano siga jugando a imitar a los demás..., mientras el ser humano juzgue su vida y mundo con la piel de otro..., mientras entreguemos nuestra Razón al poder, el control y la cobardía, seguiremos librando nuestras batallas interiores..., seguiremos perdidos en la confusión del mundo de las formas, del miedo y de la violencia…

Es necesario aprender a conocer la razón de nuestra alma..., a comprender que ninguna razón, justificación o validación externa es bastante para entregar  nuestra Paz y nuestra Libertad...

Hemos admitido, aceptado y actuado desde la orilla de al lado, hemos aprendido desde el lugar equivocado..., hemos prestado nuestra responsabilidad para con nosotros a otros..., hemos deformado nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestras emociones, hemos aniquilado nuestra Razón y nuestra Verdad..., esa verdad que no conoce de colores, intereses, ni apariencias...
                                                                           
                                                                       
                                                               El alma debe ser limpia, sin tinte o mancha..., el alma es ese espacio que nos mantiene Unido con lo más sutil y sagrado…, hemos revestido nuestra alma con dolor, sufrimiento, condena, culpa, tristeza, miseria y desorden..., es necesario revelar nuestra Verdad..., para poder alcanzar la libertad, la paz y la dicha que está más allá de la realidad externa...  
         
Cuando escuchamos nuestra alma..., cuando aprendemos a oír nuestro corazón..., cuando sentimos desde dentro..., cuando dejamos de creernos todo ese ruido exterior..., entonces, alcanzamos la libertad, la paz y la felicidad...

Como dijo Aristóteles en su libro “ La gran moral, libro primero, capítulo XXXII “, el alma tiene una parte racional, pero otra irracional, a su vez el alma se divide en otras dos: voluntad y entendimiento, por tanto la razón se aplica a la verdad..., pero debemos saber las condiciones de lo verdadero para el alma…

Cada alma siente y funciona de manera diferente..., cada alma aprende, crece y actúa según sus principios, formas y conocimiento... La verdad de cada alma es Única..., porque cada alma ha tenido sus propias creaciones y experiencias..., cada alma razona e interpreta a su  manera...

Es necesario escuchar nuestra alma y conocerla..., cada alma es un mundo... y cada hombre tiene su alma y su visión de su realidad y verdad...
No podemos pretender pensar, sentir, crecer y vivir como otra alma..., no debemos querer conquistar lo que otro alcanzó..., porque cada uno debe conquistar su propio desierto..., cada ser humano debe ser el capitán de su barco, cada alma tiene su viaje, por tanto cada uno debe liberarse de todo aquello que lo oprime y limita…

El alma es ese lugar sagrado... donde se guarda cada dolor, cada alegría y cada historia vivida a través de los tiempos..., el alma es ese espacio que no  perece tras la muerte..., es esa Unión Infinita con lo desconocido y perdido en el olvido...


Cuando en nuestra vida prevalece la Razón del Alma..., consciente o inconscientemente, entonces,  comenzamos el camino de vuelta a Casa..., entonces, la vida comienza a tener sentido, las piezas se acomodan por sí sola, y poco a poco emprendemos el último viaje, aquel que nos devuelve al reconocimiento  de Quienes Somos...